El cambio en la política de inmigración ayuda a algunas familias, pero no es suficiente

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Las elecciones presidenciales del 2016 han puesto el tema de la reforma inmigratoria ante el electorado de los Estados Unidos en una forma dramática, tanto es así que los candidatos republicanos compiten entre sí para ganar los votos del grupo conservador "Tea Party" difamando a los inmigrantes y amenazándolos con una deportación masiva. Y a pesar de que la administración de Obama ha empujado algunas políticas humanas de alivio e inclusión, el reciente movimiento de los oficiales de Texas de negar certificados de nacimiento a niños que nacieron aquí de padres indocumentados y muchas otras políticas discriminatorias de esta clase, están causando daño a inocentes inmigrantes y a sus familias.

Mientras tanto, los esfuerzos para traer alguna racionalidad y humanidad a las políticas de inmigración de los Estados Unidos están paralizados en el Congreso y en las Cortes. Con la presente mayoría de senadores y representantes republicanos en el Congreso y su comportamiento totalmente intransigente contra las medidas de la administración de Obama, no existe la menor posibilidad de que se lleve a cabo una reforma de inmigración en el corto plazo. De manera que los esfuerzos de la administración de Obama de proporcionar algún alivio a los inmigrantes indocumentados que no tienen ningún record criminal y a sus familias han sido bloqueados con procesos legales.

En el 2012, la administración de Obama anuncio el programa DACA (Acción Diferida para Niños que han llegado) que le otorga un alivio temporal contra la deportación y le proporciona permisos de trabajo para esos niños (Soñadores), que en realidad son jóvenes inmigrantes indocumentados que fueron traídos a los Estados Unidos por sus familias cuando eran menores de edad. DACA resultó un enorme suceso histórico, por lo menos 700.000 se ha beneficiado de él hasta ahora.

En el 2014, la administración de Obama expandió DACA eliminando el límite de edad en la solicitud, es decir, un niño pudo haber sido traído aquí como un menor de edad sin especificar la edad. Adicionalmente, la administración de Obama anunció un nuevo programa DAPA, (Acción Diferida para Padres de Americanos), es decir, los niños nacidos aquí, se consideran americanos y sus padres se consideran como Residentes Permanentes Legales. El programa DAPA se designó para corregir la situación donde niños nacidos en los Estados Unidos iban a ser separados de sus indocumentados padres inmigrantes a través de la deportación. Esta ha sido una demanda prioritaria sobre los derechos de los inmigrantes y sus aliados. De manera que el anuncio de la expansión de DACA y DAPA resulto una victoria verdadera para el movimiento, aun cuando estos programas están aún lejos de las aspiraciones que abrigan los defensores de los derechos de los inmigrantes, y lejos aún de obtener una reforma migratoria completa y permanente.

Sin embargo, en Febrero de 2015 veinte y seis procuradores de justicia de los estados consiguieron que un juez federal conservador en Texas suspenda la implementación de las normas DACA y DAPA, decisión posteriormente confirmada por una corte de apelaciones. El argumento legal de estos procuradores de justicia era que la administración de Obama se estaba excediendo en su autoridad. Texas, que tomó el lugar protagónico en esta causa, arguyó que la implementación de estos programas iba a costar dinero a los contribuyentes porque el estado tendría que emitir licencia de manejo a mucha gente seleccionada para el efecto - lo cual constituía el típico método tejano de resistir en este caso, o la alternativa seria ir a corte.

La administración de Obama, compuesta por muchos expertos en la ley constitucional, ha apelado este caso a la Corte Suprema de Justicia. Al comienzo de este año la Corte Suprema de Justicia decidió que oiría este caso en la primera mitad de este año, probablemente en Abril. Si la Corte Suprema le da la razón a la administración de Obama, eso significa que el gobierno puede empezar a procesar las solicitudes para DAPA y para la extendida DACA.

Un nuevo estudio del Instituto de Política Migratoria y del Instituto Urbano ha explorado los beneficios que se desprenderían de la aplicación de DAPA. Los autores de DAPA y DACA ponen énfasis en que DAPA y DACA juntos no sólo ayudaría a cerca de 5 millones de inmigrantes indocumentados (3.6 millones solamente a DAPA) sino que directamente beneficiaria por lo menos a 10.2 millones de personas, incluyendo niños ciudadanos de Estados Unidos y las esposas de individuos que si no fuera por estos programas ellos seria deportados.

Una proporción grande de inmigrantes indocumentados viven en hogares que tienen un "estado mixto": Un padre de familia puede ser indocumentado, y el otro puede ser un Residente Legal Permanente, y en muchos casos, los hijos nacen ciudadanos de los Estados Unidos. Como un 85% de los niños menores en los hogares donde por lo menos un padre de familia es indocumentado, son ciudadanos de los Estados Unidos por nacimiento o por naturalización; muchos otros son Residentes Legales Permanentes.

La deportación de un miembro de la familia, especialmente del que trabaja y trae la comida a la casa, tiene un efecto desbastador para todos los miembros de una familia de estado mixto. La consecuente pérdida de ingreso, a menudo más del 70% del presupuesto familiar, puede representar un cambio desde una pobreza liviana a una pobreza miserable. Esposas que nunca han trabajado pueden verse forzadas a ingresar en la fuerza de trabajo, típicamente ganando sueldos de miseria ( y luego tendrán que enfrentar el problema de encontrar un sitio de cuidado de niños a precios razonables). Gente que posee su propia casa las perderá porque no puede pagar la consiguiente hipoteca.

Otras facturas quedarán no pagadas, ocasionando la bancarrota. Dinero que gentes estaban enviando a familiares para su sostén en México o Centro América quedará suspendido, originando que dichas gentes que se quedaron sin esa ayuda económica, se vean en la necesidad de emigrar ellos también a los Estados Unidos para aliviar su situación, sin papeles de inmigración, porque los Estados Unidos no concede visas a campesinos pobres de Guatemala o a pescadores pobres de Honduras.

El impacto que sufre un niño ante la deportación de un padre es catastrófico, lo que lo conduce a la pérdida de apetito, ausencia de buen comportamiento en la casa, vida inestable en la casa y en la comunidad, problemas en la escuela. No solamente la pérdida de un padre querido debido a la deportación le aqueja al niño, sino el diario temor de que un día el niño llegue a la casa y encuentre que su madre, o padre ha desaparecido debido a la deportación, causa ansiedad y una severa depresión en los menores de edad.

Es fácil para los anti-inmigrantes fanáticos decir "cuando nosotros los deportemos lleven consigo a sus chicos llamados ciudadanos norteamericanos". Pero esto significa deportar a ciudadanos de los estados Unidos que viven en condiciones deplorables a unas condiciones en un país que ellos nunca han visto.

De acuerdo a las conclusiones del estudio del Instituto de Política Migratoria e Instituto Urbano, la implementación de DAPA tendrá grandes beneficios económicos para los inmigrantes indocumentados y sus familias, incluyendo millones de ciudadanos estadounidenses y residentes legales. El ingreso de las familias crecería grandemente, en un promedio de $3.000 lo que se traducirá en estabilidad para la familia, beneficioso para la comunidad y en general para la sociedad.

El estudio no lo dice, pero la recolección de impuestos a nivel local, estatal y federal subirá positivamente; si la gente puede ganar más con su estatus legal que sin él, ellos pagaran más en impuestos en cada nivel de ingreso, como también gastaran más en bienes y servicios. Esto claramente socava el argumento del estado de Texas de que ellos van a sufrir pérdidas financieras debido a DASCA y al expandido DAPA.

Aun cuando la administración de Obama gane el caso, el problema de la política de inmigración de Estados Unidos queda lejos de concluir. DACA y DAPA no cubre a la gente que llegó después del comienzo del año 2014, de manera que miles de niños y familiares de refugiados que llegaron de regiones empobrecidas y muy violentas de países del "Triángulo del Norte" de Centro América - Guatemala, Honduras y El Salvador los pasados dos años y pico no recibirán los beneficios de él.

Los Estados Unidos ha convencido a México de que le ayude con este "problema de inmigración" aumentando la cantidad de deportaciones de inmigrantes indocumentados y reforzando las patrullas que cuidan la frontera México-Guatemala. Como resultado, mientras las deportaciones desde los Estados Unidos han disminuido, las deportaciones desde México a Centro América ha subido enormemente.

Inmigrantes procedentes de los países del Triángulo del Norte que tratan de llegar a los Estados Unidos, por lo tanto, tienen que buscar otras rutas, más peligrosas para evadir tanto las autoridades mexicanas como las de Estados Unidos, con el consiguiente peligro, penalidades y desafiando la muerte. Organizaciones de derechos humanos y otras organizaciones han levantado ahora la demanda de que para tratar con el problema del "niño inmigrante" de Centro América, y el problema de la "familia inmigrante", los Estados Unidos deben reconocer que este es un problema de refugiados y conceder un Estatus de Protección Temporal para esos inmigrantes. Este Estatus es frecuentemente concedido a gente desplazada por guerras y desastres naturales, de manera que existe un antecedente sólido. En Enero 25, más de 270 organizaciones de trabajadores y organizaciones cívicas y de derechos de los inmigrantes han enviado una carta a la administración de Obama, solicitando que este estatus sea concedido a los refugiados de Centro América.

Esta demanda ha sido respaldada por 140 miembros del Partido Demócrata de la Cámara de Representantes y de 22 senadores demócratas, incluyendo el candidato presidencial Bernie Sanders. Esto es consistente con la crítica que hizo el senador Bernie Sanders a la política de repatriación de niños inmigrantes de la administración Obama, política que fue apoyada por declaraciones de Hillary Clinton. (Sanders es uno de los pocos miembros del Congreso que ha tomado interés personal en los asuntos de América Central, habiendo sido un oponente declarado a la política de la "Guerra de los Contras" en Nicaragua de la administración Reagan durante los años 1980s, habiendo viajado a Honduras a reunirse con gente campesina ahí en los años subsiguientes.)

Tanto Sanders como Clinton han apoyado los programas DAPA y la extendida DACA de la administración.

Pero las deportaciones continúan, a menudo incluyendo gente que no ha cometido ningún crimen y que no representa ningún peligro para el público. El Departamento de Seguridad de la Nación está violando su propia política, instituida en el memorándum ICE 2014 referente a las prioridades para deportación, que trata sobre detenciones y deportaciones. Y aun el Estatus de Protección Temporal es un simple sustituto que puede ser retirado por una subsecuente administración. La meta aún tiene que ser una reforma humana y comprensible de inmigración que proporcione a los inmigrantes los mismos derechos legales y civiles que al resto de la población, incluyendo el derecho a afiliarse a un sindicato en el sitio de trabajo y luchar por mejores salarios y condiciones de trabajo y en general más justicia para todos.

Foto: Jacquelyn Martin | AP

Shifting U.S. immigration policy helps some families, but it's not enough