Conflicto Siria-Líbano tiene raíces en colonialismo

Después de la explosión masiva el mes pasado que mató al ex primer ministro Rafik Hariri de Líbano y a 17 otros, además de herir más de 100, la situación política en Líbano entró en el caos.

Han salido a la luz pública varias teorías sobre quien pudo organizar la explosión del 14 de febrero, el peor caso de violencia desde el fin en 1990 de la guerra civil en Líbano que duró por 16 años. Un grupo islámico poco conocido tomó responsabilidad, pero otros apunta el dedo a otros, incluyendo a Mossad, la agencia de inteligencia israelí. Todavía otros dicen que fue el gobierno de Siria, que tiene 14 mil tropas estacionadas en Líbano hace años.

La alegación de que Siria estaba envuelta ha conducido a disturbios y a la condena internacional. Gente en protesta contra Siria han acampado en la capital Beirut por semanas. El gobierno pro Siria del primer ministro Omar Karami fue forzado a renunciar, haciendo a los que están protestando contra Siria, aun más audaz. Estos manifestantes, especialmente de las comunidades cristianas, están demandando el retiro de los soldados sirios. Como resultado, el gobierno sirio retiró de tropas de Beirut, y dejó abierta la posibilidad de un retiro completo.

Los problemas en Líbano vienen desde la época colonial, cuando Francia hizo a Líbano de lo que era Siria en esos tiempos. Hasta después de que se le otorgó su independencia formal, la nueva constitución garantizaba el control del país por los cristianos maronitas. Para los 1970s ellos representaban solo 30 por ciento de la población, y los musulmanes y los progresistas formaron el Movimiento Nacional para luchar por la democracia.

Los diferentes grupos religiosos empezaron a formar milicias, las milicias minoritarias cristianas fueron apoyadas por Alemania Occidental y Bélgica. Los 40 ejércitos envueltos cuando la guerra empezó incluía a las milicias cristianas y musulmanas, igual como los ejércitos de Líbano, Siria, Israel, Irán, Estados Unidos, y grupos de liberación palestina. La guerra tuvo un efecto devastador, incluyendo la destrucción de Beirut, una vez conocida como el París del Medio Oriente.

La guerra civil terminó con el acuerdo de Ta’if del 1989 y el desmantelamiento de todas las milicias excepto la de Hezbola en 1991. Líbano empezó, después de eso, reestablecer un gobierno central, aunque parte del país quedaba ocupado por Israel hasta que fueron forzados a retirarse en el 2000.

De acuerdo a expertos sobre la región, es muy improbable que Siria fue responsable por el asesinato de Hariri. Si Siria fuese responsable, dice el periodista británico Patrick Seale, “debe ser juzgado como un acto de suicidio político. Expone a Siria a ataques de sus enemigos cuando ya está bajo una intensa presión internacional .. el régimen sirio es esencialmente racional”.

Seale también apuntó a que Hariri no era parte de la oposición contra el envolvimiento de Siria en Líbano, sino que estaba activamente envuelto en tratar de mediar entre los grupos antisirios en Líbano y la misma Siria.

Algunos han acusado a EEUU de quizás tener algo que ver con la crisis actual. Los libaneses que están protestando contra la presencia de tropas de Siria han dicho abiertamente que ellos quieren ser como el movimiento Pora de Ucrania apoyado por EEUU.

El presidente Bush ha llamado por el retiro de Siria, diciendo que la democracia es imposible con un ejército de ocupación en lugar – una declaración irónica visto que la ocupación militar estadounidense de Irak es parte del plan de Bush para “democratizar” al Medio Oriente.

Hay también los que dicen que un retiro sirio sería un desastre para Líbano. Aunque se han hecho protestas en favor de un retiro, una manifestación “pro Siria” de más de 500.000 personas tomó lugar el 8 de marzo.

Escribiendo en el Independent, diario de Londres, Robert Fisk dice que la presión occidental para que Siria se retire está equivocada y puede ser causa de una pesadilla para los libaneses. “Hay creciente muestras de que el retiro sirio está volviendo a abrir las divisiones sectarias de la guerra civil libanesa de 1975 a 1990”, él escribe. “¿Nos hemos olvidado de los 150.000 muertos?”, agrega.

Al fin y al cabo, es una cuestión para el pueblo libanes decidir. El Partido Comunista Libanés hizo público “Una Iniciativa para la Salvación Nacional”, que busca aun más independencia pero también busca reformas dentro de un nuevo gobierno.

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