Luchando por el Senado

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Harold Ford, candidato demócrata para el Senado por Tennessee, es un favorito del Local 1733 de la Federación Americana de Empleados de Estados, Condados y Municipios. Ford tiene un historial de 100 por ciento en favor de las cuestiones laborales en apoyo a las familias de clase trabajadora en el distrito que él ha representado por 10 años en el Congreso.

Trabajadores afiliados al Local 1733 van de puerta a puerta para elegir a Ford como el primer senador afronorteamericano del sur desde la época de la Reconstrucción después de la Guerra Civil.

El Local 1733 tiene fama por ser el sindicato que tuvo una huelga de trabajadores de la sanidad con la consigna “Yo soy un hombre”. Martín Luther King fue asesinado cuando estaba dirigiendo marchas de solidaridad con los trabajadores en huelga.

Si Ford le gana al republicano Bob Corker, y los demócratas gana cinco otros escaños, pondría fin al control del Senado por los republicanos. La posibilidad de que los demócratas ganaran el control de ambas cámaras del Congreso paresía imposible hace unas pocas semanas, pero la ira contra el gobierno de Bush-Cheney y el liderazgo republicano del Senado y la Cámara ha crecido tanto que su derrota está al alcance. Por lo menos 48 escaños republicanos están en peligro de perder control.

Dorothy Crook, directora ejecutiva del Local 1733 desde el 1969, dijo, “Vamos por los precintos que votan menos para animarlos votar el 7 de noviembre”.

Ella dijo que Ford “entiende a la gente trabajadora. Él viene de un empezar humilde. Ya es tiempo de cambio. Esa llamada está resonando en las mentes de los votantes. Necesitamos nuevo liderato”.

El apoyo del Local 1733 fue decisivo en elegir a Harold Ford, padre, al Congreso por 22 años, Crook le dijo a Nuestro Mundo en una entrevista telefónica. “Ahora lo vamos hacer otra vez para Harold Ford, hijo. Somos el sindicato más grande en el esfuerzo de movilizar a los votantes. Hemos visto nuestro movimiento crecer mientras nuestros hijos se hacen adultos jóvenes. A ellos se le ha enseñado luchar a través del sindicato”.

El mismo entusiasmo que sienten en Tennessee se siente en el estado de Virginia. El demócrata James Webb, veterano de la guerra en Vietnam, se está postulando contra el senador republicano George Allen. Webb se opuso a la guerra en Irak desde ante de que empezó y ha criticado a Allen por seguir apoyando a la guerra y ocupación fracasada de Bush.

Doris Couse-Mays, secretaria tesorera de la AFL-CIO de Virginia, dijo que los 190 mil trabajadores afiliados a los sindicatos jugaron un papel importante en elegir al demócrata Tim Kaine como gobernador en el 2005. El movimiento sindical movilizó a 1.700 voluntarios que tocaron 40.000 puertas y distribuyeron 415.000 volantes para elegir a Kaine.

Ahora, dijo ella, los sindicalistas están trabajando igual de fuerte para elegir a Webb. “La pérdida de trabajo y la economía, cuando gente están trabajando jornadas más largas, con varios empleos solo para mantenerse vivo, es tiempo de cambiar”.

“El salario mínimo no ha cambiado en 10 años”, ella dijo. “Jim Webb ya dijo que él respaldaría un aumento en el salario mínimo federal. El senador Allen votó en contra de un aumento en el salario mínimo, pero votó para aumentar su propio sueldo”.

En Missouri, la candidata demócrata para el Senado, Claire McCaskill, tiene anuncios de televisión con el actor Michael J. Fox, que sufre de mal de Parkinson, pidiéndole a los votantes que la apoyen porque ella apoya investigaciones sobre el uso de células madres que pueden ayudar a contrarrestar esta y otras enfermedades. Su oponente, el actual senador republicano James Talent es un fanático que se opone a las investigaciones con células madre.