Las Islas Malvinas

MonumentoRosarioCROP

La Organización de Estados Latinoamericanos y del Caribe que reemplazará a la Organización de Estados Americanos (OEA) para 2011, pero sin la presencia de Estados Unidos ni de Canadá, tendrá que resolver dos problemas de seguridad regional apremiantes: la instalación de siete bases militares norteamericanas en Colombia y la devolución de las Islas Malvinas, territorio apropiado por Gran Bretaña en 1833 por fuerza de armas, a la Argentina.

En enero de 2010 reportes de prensa indicaban que el Reino Unido iniciará operaciones de búsqueda de petróleo en la plataforma marítima al norte de las Islas Malvinas. Ante este anuncio, la República Argentina en forma digna y soberana ha presentado una enérgica protesta al Reino Unido por el inicio de dichas operaciones a la vez que lo acusó de romper la Resolución de la ONU que prohíbe acciones unilaterales en aéreas en disputa. En este artículo se ofrecen algunas consideraciones sobre la pretensión inglesa en el archipiélago austral, así como del papel hipócrita que le toca jugar al imperialismo norteamericano en esta disputa territorial.

En el siglo dieciocho inició el imperio británico su expansión territorial a escala global y entre las víctimas de ese pillaje se encuentran las Islas Malvinas en el Pacifico Sur. En 1765 la corona británica organizó una expedición preparada en secreto para evitar reclamos españoles que arribó a las islas a un año de un desembarco francés. España reclamó a Francia por el desembarco francés y esta se retiró de las Islas en 1767 a cambio de una indemnización por los materiales instalados. Luego de la retirada francesa, la corte española ordenó la expulsión de los británicos que también se retiraron después de firmar los tratados que reconocieron la soberanía española: el de 1771, el de las Convenciones de Nootka Sound de 1790 y por el Tratado de Amistad y Alianza entre Gran Bretaña y España del 5 de Junio de 1814.

Por lo expuesto, durante el periodo colonial, tanto franceses como ingleses reconocieron la soberanía española sobre las Islas Malvinas mediante los tratados mencionados. Cuando Argentina se constituye en un país independiente de la corona española en 1816, asume la soberanía de las Islas Malvinas como legado de la corona española. La actitud piratica de Gran Bretaña al invadir las islas en 1833 y de recobrar las por la fuerza en Junio de 1982, cuando Argentina las restituyó a su soberanía en Abril de ese año, es la más reciente edición de la soberbia imperial que cree que el mundo entero está a su disposición.

El descaro y la vileza con que el imperio británico y el imperio yanqui se han conducido en las relaciones internacionales se reflejan en las sistemáticas violaciones de los principios jurídicos de soberanía, integridad e independencia de las naciones y a la tradicional insolencia de la diplomacia inglesa-norteamericana hacia la institución y las leyes de derecho internacional de las Naciones Unidas. No es otro el comportamiento de los Estados Unidos, cuando después de ser cosignatario del Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca de 1947, en el que se estipula que un ataque a un Estado Parte es un ataque a todos los Estados Partes, en el conflicto de las Malvinas de 1982, se alió traicioneramente con el Reino Unido en contra de Argentina.

 

Foto: Monumento a los caídos en Malvinas, por Pablo D. Flores, commons.wikimedia.org/wiki/File:Monumento_a_l...