México: el golpe a los electricistas

El presidente mexicano Felipe Calderón decretó la extinción de la empresa nacional Luz y Fuerza del Centro (LFC) y de su sindicato

El decreto emitido por el gobierno mediante el cual extingue la empresa Luz y Fuerza del Centro no se encuentra apoyado en la Constitución federal ni en ley alguna, por lo que se trata de un acto delincuencial, ejecutada de manera subrepticia, de madrugada, en fin de semana y mediante la fuerza policiaco-militar. El presidente Calderón envió la noche del sábado a más de un millar de policías federales a tomar por la fuerza todas las instalaciones, plantas y subestaciones de LFC en el Distrito Federal, Estado de México, Hidalgo, Morelos y Puebla; confirmando el carácter delincuencial del acto, en contra de todo el ordenamiento jurídico y pasando por encima de la Constitución y del estado de derecho

 Para haberse atrevido a tanto es que de por medio hay algo grande

No hay secretos en realidad. "Esta canallada es parte de la misma estrategia para avanzar sustancialmente en el desmantelamiento y la privatización de la industria eléctrica nacional", denunció el ex candidato presidencial de izquierda Andrés Manuel López Obrador

Este proceso se encuentra en marcha desde hace años: se inició durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari con las modificaciones a la Ley de Servicio Público de Energía Eléctrica, en 1992, que permitieron otorgar permisos a empresas trasnacionales para que participaran en la industria eléctrica nacional; continuó con las presidencias de Ernesto Zedillo y Vicente Fox, bajo la forma de suplir la participación estatal (por el sector privado) en las tareas de inversión en infraestructura del sector energético, y podría seguir nuevas vertientes en el actual gobierno, como de garantizar a particulares el usufructo de la red de fibra óptica a través de la estructura de ese organismo, detalló La Jornada

El golpe a los electricistas no se debe entonces a que Luz y Fuerza del Centro "ya no era conveniente desde el punto de vista de la economía nacional ni del interés público", como proclamó Calderón, y repitió en televisión, como las supuestas causas en las que fundamentó su decisión

 ¡Falso!...Porque si hubiese existido una voluntad efectiva del gobierno por otorgar un servicio de electricidad moderno y eficaz, habría sido necesario poner fin a la política de abandono presupuestario a que la empresa ha sido sometida en las recientes administraciones. Hace más de cuatro décadas que se nacionalizó el servicio de energía eléctrica. Ha transcurrido tiempo más que suficiente para que el gobierno hubiera hecho algo por LFC

Otra cosa más. Si es verdad que la empresa era financieramente inviable, lo deseable y procedente habría sido poner en marcha medidas de rescate similares a las que el gobierno ha emprendido para salvar a los capitales privados que han ido a la quiebra como resultado de su propia ineficiencia.

 Hemos visto que no fue así. Todo lo contrario. Su tarea fué desmantelar una empresa propiedad del país, cuyos 66.000 trabajadores se van a la calle

Resistencia

La primera vez que se intentó extinguir a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro fue en diciembre de 1974. Luego de un cuarto de siglo de embates gubernamentales, LFC había sobrevivido a cuatro presidentes que no pudieron extinguirla.

Una de las razones que determinaron la supervivencia de esta empresa fue el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), una de las pocas organizaciones obreras independientes que se mantuvo fuera de las esferas de control corporativo de los gobiernos priístas y que se ha negado a ser comparsa de las administraciones panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón. No es como los sindicatos corporativos (también llamados charros), instrumento al servicio de los gobernantes y sus políticas

Historia

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) surgió en diciembre de 1914, antes del nacimiento del Estado moderno, por lo que no estableció con él ninguna relación de dependencia. En el SME no funcionaron los mecanismos de control político usuales en las organizaciones corporativas porque, además de su independencia respecto al Estado, allí se ha practicado la democracia interna, y por ello ha logrado la satisfacción de muchas de sus demandas.Es muy grave que el gobierno de Felipe Calderón se haya embarcado en esta lucha contra el SME.

No saben en lo que se han metido

Al decretar la extinción de la compañía de Luz y Fuerza del Centro (LFC), que suministra energía al 40 por ciento de la población nacional -incluida la capital del país-, y con ello la desaparición del Sindicato Mexicano de Electricistas, Felipe Calderón abrió el que podría ser el frente de lucha más complejo de su accidentada administración.

El Sindicato Mexicano de Electricistas advirtió que promoverá un frente nacional de defensa que puede llevar a una movilización masiva de trabajadores en todo el país. La administración de Felipe Calderón "se va a descarrilar", anticipó el líder de los electricistas Martín Esparza.

Alberto Ampuero es periodista radicado en Riverside, California. ampueroalberto @ yahoo.com