Mirando atrás para avanzar

Editorial

Usualmente al fin de un año y al empezar de otro uno toma un vistazo a lo pasado. Siendo este el último número de Nuestro Mundo/People’s Weekly World haremos lo mismo, pero no solo para ver el pasado, sino para ir la futuro.

El 2003 fue un año de luchas populares. Empezamos el año con un Congreso dominado por la derecha, representada principalmente por el Partido Republicano. Ese Congreso, junto con la administración Bush, autorizó una guerra contra Irak. Para algunos esto fue una derrota. En toda lucha hay ganancias y pérdidas.

La verdad es que es obvio que Bush quería una guerra desde antes las elecciones del 2002. por más de un año la administración Bush estaba preparando al público para que aceptara una invasión a Irak. Pero la movilización de un gran movimiento de paz demoró eso.

En febrero pasado más de 11 millones protestaron contra la guerra en manifestaciones que tomaron lugar en más de 600 ciudades del mundo. Esta fue la primera vez que ha existido un movimiento de paz tan masivo ante del empezar de una guerra. Por este movimiento popular pudo demorar que gobiernos aceptaran hacer guerra le pusieron el nombre de “segundo superpoder” del mundo.

Este superpoder no nació de un día al otro, sino que es parte de las movilizaciones contra la globalización capitalista y el neoliberalismo. Y aunque el imperialismo, encabezado por el de Estados Unidos, se pueda creer que, después de la victoria de la contrarrevolución en el campo socialista, puede hacer lo que quiera, la verdad es que ha surgido un gran movimiento para contrarrestarlo.

Esto se puede ver en las victorias, aunque parcial, contra el ALCA. Tambien se ve en la América Latina con la destitución popular contra el presidente de Bolivía, con la derrota del intento contra la Revolución Bolivariana en Venezuela, con la victoria de los puertorriqueños en sacar la Marina de Guerra norteamericana de Vieques, y en muchas otras luchas en el mundo.

A nosotros en este país nos toca una gran tarea en el 2004 para aportar nuestro granito de arena a esta gran lucha. Necesitamos derrocar a los derechistas que se han apoderado de este gobierno.

Los republicanos buscan dividir el voto popular contra su política anti pueblo. Entre otras cosas van hacer un gran esfuerzo para ganarse el voto latino, visto que el número de votantes hispano sigue subiendo, igual que la población de nuestra comunidad.

Para ganarle a la derecha se hace necesario el voto latino en números sin precedencia. Organicemos para hacerlo una realidad.

Está claro que esto no significa que esa sea la única forma de lucha, simple que es una parte necesaria. Tampoco significa que dejemos los demócratas sin criticar. Tenemos que presionar a estos que también ponga en vigencia programas, planes y leyes que están en el interés de la comunidad latina. Esto incluye el fin de aventuras bélicas en el mundo.