Otra vez, culpando a los inmigrantes

Editorial

Otra vez los elementos xenofóbicos, derechistas, blancos nacionalistas, y racistas que quieren engañar al pueblo y usan los medios están atacando a los inmigrantes y latinoamericanos, especialmente a los mexicanos. Esta vez culpándonos por la gripe porcina.

Esta semana, Lou Dobbs, anda pasándose dizque como un “campeón” del pueblo dijo que deben llamar a la gripe porcina la “gripe mexicana”. Aunque Dobbs dijo que esto fue como una repuesta a los que quieren cambiarle el nombre a la gripe porcina por los errores que gente cometen – como pensar que uno se contagia al comer lechón – la realidad es que sí, él usó esa frase y sí, él muy bien sabe la influencia que él tiene sobre ciertos sectores. Fue una acto racista de Dobbs en el canal de televisión por cable, CNN.

Igualmente como Michael Savage, locutor de radio, que “los extranjeros ilegales son los portadores” del virus. Savage aboga por cerrar la frontera austral completamente para que nadie entre desde México. Otro, Neil Boortz, dice que se debe cambiar el nombre a “el virus fajita”.

En Boston, la estación de radio WTKK-FM suspendió al locutor de extrema derecha Jay Severin. Severin, que se reporta gana más de un millón de dólares, dijo, “Además de las enfermedades venéreas y otras exportaciones de México... tenemos la gripe porcina”. Él siguió con más insultos a los mexicanos, incluso llamándolos los “más bajos de los primitivos”.

Esta no es la primera vez. En el 2004, él dijo que no debemos ser amigos de los musulmanes, sino que lo que teníamos que hacer era “matarlos todos”.

Estos portavoces del odio y el racismo son los autores “intelectuales” – y usamos esta última palabra con cuidado, porque de intelecto no tienen nada – de los crímenes contra inmigrantes y latinoamericanos en el país, incluso asesinatos como pasó en Long Island, Nueva York y en el estado de Pennsylvania.

En este último estado, donde mataron a un hispano por tener de novia a una estadounidense blanca, recientemente encontraron en una fosa común los cadáveres de inmigrantes irlandeses que se contagiaron con cólera por la mala comida y agua que se le daba. A los dos meses de llegar a Estados Unidos para trabajar, 57 murieron de la enfermedad o fueron asesinados por temor de que otros se contagien – la misma historia de hoy.

Todos estos riegan su veneno racista y mentiras en la radio y televisión de grandes corporaciones y, con la excepción de Severin, todos siguen regando ese tóxico y cobrando por hacerlo. Este tipo de propaganda racista fue lo mismo que hicieron los nazis alemanes contra los judíos, los gitanos y otras razas.

Tenemos que alzar nuestras voces y reclamarle a las corporaciones que los emplean que los despidan inmediatamente. Al no pasar, serán obstáculos a la reforma migratoria y serán culpables de más ataques y asesinatos de inmigrantes e hispanos.