Sindicalistas negros buscan nuevo Compacto Social

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CHICAGO — El desmantelamiento de la agenda de las corporaciones es la gran misión que ha aceptado la Coalición de Sindicalistas Negros (CBTU por sus siglas en inglés) al abrir su XXXVI Convención Internacional en Chicago el 23 de mayo. La convención termina mayo 28.

Entre los invitados están los senadores Barack Obama y Hillary Rodham Clinton y el reverendo Jesse Jackson. La asamblea se celebra en una época que “jamás se ha visto en la historia estadounidense cuando una bajada en la fortuna económica de los trabajadores a todos niveles ha sido el resultado planeado, a propósito” del gobierno, dijo Glen Ford, editor ejecutivo del Reporte Agenda Negra.

“La crisis para los norteamericanos trabajando y desempleado es general y constante — una vía a la inseguridad absoluta — precisamente porque esas son las condiciones buscadas por los ricos que controlan el gobierno estadounidense”, dijo Ford, agregando, “La agenda corporativa requiere, no solo el desbaratamiento de los sindicatos, sino el desbaratamiento de la moral en la sociedad entera, para convertir a la población tímida, dócil y agradecida por cualquier oportunidad, dicha o favor que la corporación quisiera otorgar”.

“Para los trabajadores negros, el blitzkrieg de los seis años del régimen Bush ... contra los últimos vestigios del Contrato Social no es totalmente una experiencia desconocida — los afronorteamericanos nunca han estado cubierto más que parcialmente por el Contrato Social estadounidense, que de cualquier manera es tan finito como el papel y no es obligatorio para los ricos”, él dijo.

Declaraciones hecha la semana pasada por William Lucy, un fundador y presidente de la CBTU y secretario tesorero de la Federación Norteamericana de Empleados de Estados, Condados y Municipios (AFSCME), tenía un sentido de urgencia por el escenario político actual.

El enemigo principal es “la filosofía social, política y económica que comparten la Cámara de Comercio de EEUU, la Asociación Nacional de Manufactureros, los ricos, y el gobierno que representa sus intereses”, declaró Lucy.

“Esta agenda corporativa resulta en que el promedio que gana un presidente de una corporación en su primer día de trabajo es más que el promedio que un trabajador gana en un año — una agenda respaldada incondicional por un gobierno que estrangula la capacidad de los empleados y la sociedad entera de luchar contra tal desigualad económica intolerable”, él dijo.

Lucy agregó, “Esta misma agenda corporativa ha producido ingresos estancados o en bajando, tasa de desempleo de más de 10 por ciento para los negros, una crisis en ejecución hipotecaria y quiebras, la creciente delincuencia y pobreza, y matrícula universitaria tan altas que no son asequibles”.

Lucy dijo que el movimiento sindical no tiene ninguna otra alternativa que reclamar un Nuevo Compacto Social basado en “principios centrales esenciales”. “Cualquiera que quiera trabajar debe de tener empleo; cualquiera que trabaje debe poder vivir en dignidad con servicios de salud y seguridad para la jubilación para su familia; cada trabajador debe tener la oportunidad de formar un sindicato y negociar colectivamente; todos los trabajadores deben compartir de la prosperidad de una economía fuerte norteamericana”.