Perú: la defensa del gas

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La región de América Latina y el Caribe es, en líneas generales, una de las "más abiertas" a la inversión extranjera, pero de todos Perú es el país que se sitúa entre las economías "más abiertas del mundo" con "casi ninguna" restricción a la inversión de capital extranjero en su territorio, sostiene un nuevo estudio del Banco Mundial (BM).

"Tenemos casi 20 millones de hectáreas concesionadas a actividades mineras en costa y andes, y el 75 por ciento de la amazonía está cubierta por concesiones de hidrocarburos", dice Pedro Francke, profesor de Economía de la U. Católica.

Y como este modelo primario-exportador dominante en la economía peruana escinde social y territorialmente al país, agravando las desigualdades y marginalizando a partes significativas de la población, es que los más diversos movimientos sociales del país han protagonizado enfrentamientos con el gobierno. La resistencia de los indígenas amazónicos frente al gobierno neoliberal de Alan García, que tuvo su punto más dramático en la masacre de Bagua un año atrás, ha sido el caso más resonante.

Ahora, este mismo gobierno, se encuentra pariendo otro 'baguazo'. Cada día crece el descontento por el manejo oficial del gas.

El caso del gas de Camisea es emblemático porque en él se encuentran claramente contrapuestos los intereses de un grupo de transnacionales y los intereses del consumo doméstico en el Perú.

La exportación del gas natural peruano, que ya comenzó con envíos a México y España, es objeto de una fuerte oposición dentro del país.

Las provincias del sur protestan porque el gas no llega a las mismas provincias donde se produce.

El rechazo se debe no sólo a que se privilegia la exportación del gas sin atender la demanda interna. Sino también a la decisión del gobierno de seguir exportando el gas de Camisea a precios regalados.

El descontento de la población se acrecentó debido a que la Transportadora del Gas del Perú (TGP), exporta el gas del lote 88, destinado únicamente al mercado interno. ¿ Que cómo consiguió el consorcio exportador Perú LNG (Hunt Oil y Repsol) que el Lote 88 se destinara para la exportación? Mediante la renegociación ilegal del contrato a principios del 2006.

La postura del gobierno es que respetar convenios y leyes es la mejor manera de mantener el flujo de inversión extranjera.

Que un producto sea vendido por centavos al exterior y mucho más caro en el mercado local, donde además escasea, es algo que empezó a indignar a cada vez más personas
El resultado fue que miles de manifestantes paralizaron Quillabamba, provincia de La Convención (Cusco) en defensa del gas de Camisea.

Según reportes de corresponsales, todos los locales comerciales permanecieron cerrados, ni siquiera las bicicletas transitaban por las calles y la carretera Cusco-Quillabamba y la vía Calca- Huayllapata permanecen bloqueadas.

La plataforma del Comité Central de Lucha de Quillabamba se basa en cuatro puntos básicos: la no exportación del gas de Camisea (Lotes 88 y 56). Que el gas se utilice para el consumo interno. Que se instale una planta de fraccionamiento de gas licuado en la provincia y que se respete la reserva natural de Megantoni,que es amenazada por la construcción de dos gasoductos bajo tierra, atravesando 3,5 kilómetros del parque, para lo cual abrirá un camino de 25 metros de ancho.

Sin argumentos para defender la exportación del gas, el gobierno levanta el fantasma de Sendero Luminoso para negarse a dialogar con los pobladores de La Convención y justificar la represión.

El noveno día de huelga se cerró con un saldo de 18 heridos, 16 por contusiones y 2 por heridas de bala -según fuentes del lugar- contra hombres y mujeres del poblado de Kiteni, allí donde se extrae el gas de Camisea.

Por el contrario, ante la nueva negativa del gobierno para abrir el diálogo, la población decidió radicalizar la lucha para hacer oír sus demandas.

Al cumplirse dos semanas de paralización indefinida, dirigentes de la protesta advirtieron que "Cada día que pasa sin que se atiendan los reclamos de la provincia, la situación es más incontrolable, por lo que responsabilizamos al gobierno de lo que pueda pasar".

Pese a ello el primer ministro mantuvo una posición inquebrantable a favor de la exportación.

Largas horas de debate fueron necesarias para que la población de La Convención decidiera levantar por espacio de 24 horas la paralización indefinida que realizan en contra de la exportación del gas de Camisea, a fin de facilitar el diálogo con el presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén.

Sin embargo, la decisión de otorgar una tregua para dar inicio al diálogo con el gobierno no fue compartida por un buen sector de la población que prefirió seguir realizando manifestaciones e inclusive radicalizar sus acciones de lucha.

Alberto Ampuero es periodista radicado en Riverside, California. ampueroalberto@yahoo.com

Foto: La congresista Hilaria Supa gritos contra el gobierno del presidente Alan García durante su estado anual de la dirección de la nación ante el Congreso en Lima, Perú, 28 de julio. Karel Navarro / AP