Alto oficial renuncia por la guerra en Afganistán

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El asesor sobre asuntos exteriors del vicepresidente Joe Biden se reunió esta semana con un oficial del Servicio Diplomático de Estados Unidos que renunció su puesto en Afganistán, el mes pasado, porque dice que perdió fe en las razones de la guerra, de acuerdo a un artículo en el diario capitalino The Washington Post.

Lo que hizo Matthew Hoh, un ex capitán en la Infantería de Marina con una carrera ejemplar de combate en Irak, después en el Pentágono y en puestos civiles en el departamento de Estado, fue reportado extensamente en el artículo del 27 de octubre escrito por Karen DeYoung.

Hoh fue el oficial civil de más alto rango en la provincia de Zabul en Afganistán, considerada como un centro de los talibanes.

Hoh dijo que tenía "dubas y reservaciones sobre nuestra estrategia actual y la futura estrategia planeada", en una carta escrita el 10 de septiembre a Nancy Powell, jefa del Servicio Diplomático. "Mi renuncia no está basada en como estamos haciendo la guerra, sino por qué y para qué fin".

Simplificándolo, él escribió, "Yo no veo el valor de continua pérdidas estadounidenses o gastos de recursos para apoyar un gobierno afgano en lo que verdaderamente es una guerra civil de 35 años".

La presencia militar estadounidense y de la OTAN anima a la insurgencia afgana, dijo el ex oficial.

"Si la historia de Afganistán es un drama teatral, los Estados Unidos no juega más que un papel de un actor secundario, entre otros anterior, en una tragendia que no solo enfrenta a tribus, valles, clanes, aldeas y familias uno contra el otro, sino que desde por le menos desde el fin del reino del Rey Zahir Shah, ha violentamente y salvajemente puesto el mundo urbano, seglar, educado y moderno de Afganistán en contra del rural, religioso, analfabeto y tradicional. Es el segundo que compone y apoya a la insurgencia pastún", escribe Hoh.

"Yo he observado que la mayoría de la insurgencia pelea no por la bandera blanca de los talibanes, sino en contra de la presencia de soldados extranjeros y las contribuciones impuestas por un gobierno no representativo en Kabul".

Hoh criticó al gobierno actual afgano por su corrupción diciendo que tienen grandes fracasos.

"Nuestras fuerzas, comprometidas y leal, están en un conflicto indefinido y sin planificación en una desventura arrogante, políticamente conveniente, que ve solo lo 'bueno'... [y] está conformado más por un clima político en Washington que en las ciudades, aldeas, montañas y valles de Afganistán", escribió.

Hoh había sido reconocido por su valor como soldado en Irak y sufrió de estrés post traumático después de que no pudo salvar a cuatro compañeros de él después del derrumbe de su helicóptero en Anbar.

"No soy un jipi pacifista, fumando marihuana que quiere que todo el mundo se quiera", Hoh le dijo a DeYoung. "Hay mucha gente que necesitan que los maten", dijo hablando de Al Qaeda y los talibanes. "Yo nunca estuve más contento que cuando nuestra gente en Irak mataba a un grupo".

Hoh es el primer oficial estadounidense que renuncia como protesta en contra de la guerra en Afganistán, dijo el Washington Post.

Después de escribir su carta, el embajador estadounidense Karl Eikenberry le ofreció un puesto alto en la Embajada en Kabul. También lo enviaron a Washington para reunirse con el presidente Obama y su enviado especial a la región, Richard Holbrooke.

"Tomamos esta carta muy seriamente, porque él es un buen oficial", Holbrooke le dijo al Washington Post. "Todos pensamos que dado la seriedad de su carta, el compromiso que tiene, y su historial que debemos hacerle caso". Holbrooke fue él que le ofreció la nueva posición, pero Hoh la rechazó.

En octubre hubieron 55 muertes de soldados estadounidense, el más alto en toda la guerra. Actualmente, el gobierno de Estados Unidos tiene desplegado a 66 mil soldados en Afganistán, además de otras tropas de los países de la OTAN.

Foto: Prensa Asociada